- Un señor que al parecer jugaba en el Ajax en el año de la polca, con un nombre tan exótico como Tscheu La Ling (alias Lalín), nos ha hecho ver la luz: Las contínuas lesiones de Robben no son debidas a una musculatura de cristal, ¡quiá! Nuestras abuelas ya lo sabían: el secreto está en la alimentación. Según este prestigioso galeno (?), todas las lesiones de Robben se habrían podido evitar con algo tan simple como cebarlo bien de grasas. Pensar que desayunarse con un doble cheese bacon todos los días nos habría ahorrado el ridículo internacional de este fichaje... ¡por qué no apareciste antes, Lalín! El revolucionario terapeuta incluso se permite calificar de "curanderos" a nuestros actuales servicios médicos, y no digo yo que le falte razón, porque viendo lo que le hicieron a Van Nistelrooy... Es más, ya que andamos de fichajes, ¿por qué no contratar a Lalín con efectos inmediatos? Incluso podría llevar la portavocía del club -vacante desde hace mucho tiempo-, haciendo dúo con Nanín. Ya lo estoy viendo: Nanín y Lalín, un éxito apoteósico.
- La gloriosa selección de nuestro país, España (¡¡Viva España!!) ha ganado al Chile entrenado por Bielsa, uno de esos charlatanes argentinos que no ha ganado nada en su vida pero que por algún motivo tiene prestigio (con decir que la AFA se lo robó al poderosísimo Español para ponerlo a dirigir a la selección argentina...). En nuestro equipo han jugado uno o dos tipos, no lo sé muy bien, que hace unos días firmaron el manifiesto de inspiración etarra que exigía -muy al estilo de los pistoleros- un cambio de denominación de esa cosa que suele jugar en Navidad llamada Selección de Euskadi.
Recuerdo muy bien que mi profesor de literatura en el instituto -un auténtico erudito llamado Antonio Carreira, hombre sin ninguna filiación política-, nos explicaba que el vocablo "euskadi" venía a ser una barbaridad lingüística que se traduciría literalmente como "campo donde crecen los vascos", y que la denominación vascuence correcta sería "euskal herría". No obstante, el asunto del manifiesto tiene muy poco que ver con la lingüística, y mucho con que este nombre es el preferido por el entorno etarra, no perdiendo ninguna ocasión para tratar de imponerlo. La mención a una imaginaria "nación de siete territorios" aclara cualquier duda que los ingenuos pudieran tener. ¿Son proetarras los deportistas que han firmado el manifiesto? No me cabe duda que algunos lo son, probalemente sólo unos pocos. La mayoría simplemente son seguidistas o, directamente, tontos. Les han puesto delante el papelito y tenían dos opciones: seguir la corriente como borregos, aceptando la vaga explicación que les hayan dado, o negarse a firmar y de esa forma distinguirse, verse obligados a explicar sus motivos. ¿Y para qué entrar en esas complicaciones? ¡Trae pacá el papelito que lo firmo, hombre! ¿Pero quién inspiró el escrito, y por qué? ¿Es normal que unos deportistas manden un documento coactivo a su Federación? ¿Qué conscuencias puede tener? ¡Bah, para qué hacerse tantas preguntas!
Y por supuesto, un par de días después de bailarle el agua a los asesinos etarras, se van con la Selección española. Es el mismo caso que los cretinos de Xavi y Puyol pidiendo la "Oficialitat" de su seleccioncita de provincias y luego yendo a la Eurocopa con España (¡y ganándola!). ¿Qué coño hace un tío como Míkel Lasa, ex del Madrid y además retirado, firmando esa cosa? Está claro: simplemente no dan para más los pobres. Lástima que, entre tanto, los separatistas y los asesinos hayan obtenido ganancia política.
- Según As, Drenthe ha declarado a una revista holandesa que "sería una vergüenza que echaran a Schuster". Por supuesto, lo que ha ocurrido es que un redactor chapucero ha visto la frase "it would a shame" ("sería una pena") y ha cambiado esta última palabra por "vergüenza", error muy habitual en la gente que se mete a traducir inglés sin tener ni puta idea. Pero la carrera de periodismo es muy seria, igual de respetable que una ingeniería, y no hay que eliminarla, ¿eh? A mí la prensa deportiva me da pena y vergüenza, las dos cosas.
- Ángel Torres: "Con Schuster y Laudrup los entrenamientos eran más bien ronditos". Gracias por confirmárnoslo. Aun así, el barbudo asegura que con esos métodos a ellos les fue de puta madre. Va a ser que para entrenar al Madrid se requieren unos requisitos mayores que para entrenar al Getafe...
- Irion Tiriac, organizador del Master Series de Madrid y señor asquerosamente rico, declara tener 33 hijos y sólo tres reconocidos. Encomiable labor de repoblación planetaria la suya. Por su parte, mi admirado Evander Holyfield, que va a volver a pelear con 46 tacos, ha sido mucho más humilde y sólo ha engendrado once retoños. Siguiendo con esto de las paternidades, según nuestro ilustre presidente Mamón Calderón, Cassano se jactaba de querer aumentar la natalidad y relanzar la prostitución, al tiempo que se levantaba 4000 millones "propiedad del club". Vaya, qué estrictos nos hemos vuelto de repente, don Ramón. Sin embargo, no olvide que por Cassano ingresamos un dinero, porque algún club lo quería, mientras que otros jugadores no aportan réditos ni por su rendimiento ni mucho menos por su venta (no los quieren ni regalados), aunque se lo llevan crudo todos los años. ¿Hacemos la cuenta de lo que ha costado Guti desde que entró usted, señor Calderón, y de lo que costará su contrato vitalicio? ¿O prefiere glosar los positivos valores que este afeminado, hortera y oxigenado transmite a la juventud? ¿Sacamos la cuentita con Salgado, señor Calderón? ¿Qué pasa con esos millones, no son del club? Si es para hacer demagogia electoral sí que si se puede quemar la pasta como si fuera infinita, ¿no es cierto? A ver, a ver, a ocho kilos brutos por cabeza teñida y ya me salen tres mil y pico millones de pesetas en estos dos años. ¿Le sumamos otros 24 por Raúl, y el "extra" que tan graciosamente le ha concedido a Casillas? ¿Esa suma no le interesa hacerla, presidente? ¿Ese dinero no le importa tirarlo, hijo de puta?
Hale, ya. Que tengáis un buen día todos.
Las últimas horas han sido prolijas en noticias y pseudonoticias relativas a un cambio de rumbo en el Real Madrid. El calderonismo tiene muy hastiado a todo el mundo, y cualquier excusa es buena para especular sobre un golpe de timón. La foto de Floren con Ronaldo y Zidane en Fez ha sido la chispa que ha inflamado este cargadísimo ambiente. La especulación más insólita nos la trae la web Hispanidad.com, que anuncia un contubernio a tres bandas entre nada menos que Florentino, Villalonga y los Carvajales, una historia exótica que entroncaría con las más enrevesadas conspiraciones que en su tiempo tanto preocuparon a nuestro invicto Caudillo. La combinación más extraña sería la de los Carvajales con Floren; este grupito parásito tiene perfectamente controlado a Calderón, y no encontrarían ninguna ganancia en la vuelta de un Florentino que dejó caer en su despedida que había mimado demasiado a los jugadores. Definitivamente a estos tipejos les conviene más a un presidente débil. Lo de Florentino con Villalonga ya tendría más sentido (el artículo asegura que Floren le debe muchos favores al ex de Teleagónica), especialmente si el ex-presidente decide estar en un segundo plano y usar a un testaferro para mandar.
El "prestigioso" Pipi Estrada, en Marca, se lanza alegremente a la piscina, afirmando que Floren ya tiene su vuelta decidida, y que Zidane le acompañará como director técnico, ese cargo que aún nadie sabe para qué cojones sirve. Ilusionante sin duda, aunque me suena a pura especulación debido sobre todo a la fuente. Esta impresión se refuerza después de leer el blog de Trecet, periodista bastante más solvente que el rey de la prensa rosa, y que ofrece un relato bastante esclarecedor de lo ocurrido en Marruecos: "Cuando llegó al lugar donde tenía lugar el acto de presentación, FUERON LOS PERIODISTAS DE CUATRO LOS QUE ESPONTÁNEAMENTE LE ANIMARON A SUBIR AL PLATÓ. Florentino se negó inicialmente y ante la insistencia subió finalmente con el resultado y las imágenes que al mediodia del lunes se pudieron ver. (...). Se le preguntó a Florentino sobre si tenía intención de presentarse a las próximas (dos años) elecciones a la presidencia del Real Madrid y la respuesta fue UN ROTUNDO NO. Hay una crisis económica que exige pilotar la nave empresarial con mucho cuidado y firmeza y sobre todo, está esa situación personal antes citada."
La situación a la que alude Trecet es el cáncer que sufre su mujer (ya el año pasado Florentino perdió a un hermano por esta causa), y lo cierto es que no está el panorama empresarial para distraerse en algo que al fin y al cabo es una afición. Cuando llegue 2010 quizá la cosa haya cambiado, pero ahora mismo creo que si Floren vuelve será a través de personas interpuestas.
Por ello, hay que seguir centrando las esperanzas de derrocar al tontócrata en la Asamblea del día 7 (o en los de "Real Madrid Solución", jo jo jo). Si esto también fallara, aún podemos aferrarnos a un par de cosas: el presunto interés en el brasileño Keirrison da Souza, un brasileño muy habilidoso y con muy buenas estadísticas (vídeo con las mejores jugadas del pollo), y con la posible negociación que podría estar realizándose sotto voce con Roberto Mancini. Este entrenador podría hacer el año y medio que falta hasta las elecciones mucho más llevadero, yuna vez llegados los comicios, podría mandarse a Calderón por el mismo camino que a Lorenzo Sanz. De esto modo, ambos podrían dedicar el resto de sus vidas a rabiar a y a vendernos periódicamente lo excepcionales que fueron sus presidencias. Sería bonito, ¡a que sí!

Como cada vez que habla Pella, era mejor mantener las expectativas al mínimo. Lo malo de este profesional de la mentira es que ni siquiera resulta escandaloso, como el presidente, sino que te adormece con falsedades e insensateces de pequeña escala. El agente Smith del Real Madrid reunió a la prensa para no decirle absolutamente nada, gracias a lo cual quedó claro que el entrenador está con la soga al cuello; en los clubes en los que no pasa nada no se convocan ruedas de prensa. Por cierto, el equipo es la polla y Baúl "no es, ni nunca será el problema". Además, los socialistas son gente honrada, el planeta se calienta y Bob Dylan hace una música entretenidísima. Al gominas al menos hay que reconocerle la habilidad de no tocar las pelotas a quien no conviene.
Para ser absolutamente justo con Perra Mija, hay que decir que en el tema de la destitución en realidad fue bastante explícito. Cuando le preguntaron si Chúster sería ejecutado en caso de derrota ante el Huelva, su respuesta fue un bucólico: "Yo siempre pienso en positivo, y no me puedo plantear ese caso que usted me dice". Traducción: si se pierde, a tomar por saco. Es una respuesta bastante más honesta que cuando le dio la puñalada a Capello: "lo normal es que siga", decía entonces el muy Judas. Por no anunciar, no anunció ni fichajes. "Sabemos muy bien lo difícil que es el mercado de invierno, y queremos jugadores que nos ayuden ahora y en el futuro". Vamos Perra, que sabemos que vais a traer quincalla. Al hilo de esto, el grasiento Galliani tuvo una nueva oportunidad de reirse de nosotros, negándonos lo que a ellos les sobra, el acabado de Shevchenko, pero tampoco parece que el club maneje muchas más alternativas. ¿Qué tal si devolvemos a Gago a Boca y con el dinero fichamos a un jugador que marque diferencias?
En cuanto al sustituto de Astérix, a lo largo del día siguió sonando el nombre del fracasado de Víctor. Pero para eso digo yo que mejor traerse a Van Gaal, que ha ganado Ligas, Champions y esas cosas, ¿no? Mancini dijo que "algo se podría estar cocinando en España", pero su fichaje parece una utopía, y se filtró que Juande, ese hombre desprendido, está intentando cobrar el finiquito del Tottenham y que además tiene un precontrato firmado con el Paleti para el próximo año.
Por su parte, la web "Real Madrid Solución" desveló su ídem, que ha resultado ser una auténtica frikada: presentar una candidatura conjunta de miles de socios, que por supuesto se pondrían de acuerdo en un plis para escoger a alguien que la encabezara, sólo nominalmente, claro. Las decisiones deportivas se tomarían mediante un sistema totalmente democrático, votando a través de Internet (criterio cualificado, como se ve). Es evidente que estos vieron lo del equipucho ése inglés de vigésimoquinta división que utilizó un sistema similar y se pusieron palotes. Su idea para reunir el imprescindible aval necesario para las elecciones es una colecta popular, que tan sólo necesitaría la contribución de 100 euros por cabeza de unos 400.000 simpatizantes; cinco veces el número actual de socios, esos que ni se molestan en ir a votar. Si los "concienciados" son así, imagínense el grado de compromiso que pueden tener los cientos de miles que ni siquiera han planteado en la vida ser socios; seguro que están dispuestísimos a entregar un buen pellizco a una panda de desconocidos sin la menor garantía de que vaya a ser usado en algo útil. Un plan muy realista y estructurado el de "Real Madrid Solución", sí señor; voy a apuntarme ya mismo.
En fin, no es de extrañar que muchos hayan exhalado un suspiro de nostalgia al ver a Zidane, Ronaldo y Florentino juntos en un acto benéfico. Eran otros tiempos, ciertamente, de ídolos con proyección global. ¿Baúl? A Baúl se le recordará como al tío que desplazó a Zidane a la izquierda. Párense a pensarlo un momento.
Qué asco, por favor.

Pues al final el tontaina de Chúster sobrevivió al domingo, pero tiene menos posibilidades que el novio de la Duquesa de Alba ante el polígrafo. Definitivamente las relaciones públicas no son lo suyo, y, tras tragarnos en Valladolid el equivalente al lago Wichita en mierda, el tío decidió darle dos días libres a la plantilla, ¡¡con dos cojones!! Mijatovic debió llevarse las manos a la cabeza ("de ésta nos linchan"), y le dijo que no, que se ponían entrenamientos aunque fueran voluntarios (por salvar la cara más que nada). Dicho y hecho, se ponen los entrenamientos y Chúster procede a largarse a Salamanca a bautizar a su niña. Al entrenamiento del domingo acude UN JUGADOR de la primera plantilla, Javi García, más cuatro que están realizando recuperación de sus lesiones. Esta gente muere por el club.
Bueno, cuenta hoy Ribot, usando la legendaria frase "Según ha podido saber As", que Calderón ya ha pasado el punto límite y ha decidido cargarse a Chúsquer. Incluso se nos da (atención, amigo CQ) una terna de candidatos: Víctor "soy un fracasado" Fernández, Roberto "Antifútbol" Mancini y José Miguel "Me lo merezco" González (el padre de Adrián). Si Ribot tuviera alguna fiabilidad y la cosa estuviera entre estos tres, yo tendría claro que íbamos a tener tiki taka salvaje con Víctor hasta fin de temporada. (Ya, ya sé que en teoría el tiki-taka era Chúster, pero va a ser que no: el tiki-taka, como el Santo Grial, es algo esquivo que hay que buscar incansablemente). Mancini es italiano, y ya se sabe que en el aparheid español eso no se tolera, y a Míchel no lo van encima a premiar por estar dos años tocando los cojones y ser un incompetente. Se caería del grupetto de candidatos Juande, que es el que más me cuadra por su carvajalismo, pero no os fiéis ni un pelo.
Han dicho algunos de mis queridos contertulios que Calderón no se cargará al maníaco-depresivo porque es su paraguas, pero creo que en el club todo el mundo ha detectado ya que el equipo se ha abandonado (¡tras once jornadas!), y que para el día 7 bien podríamos estar pululando en puestos UEFA. El cambio será para salvar el pellejo, pero pese a estas medidas desperadas lo cierto es que a la larga las cosas caen por su propio peso, especialmente las podridas y corruptas. Nuestro amigo Marukosu nos llama la atención sobre la web http://www.realmadridsolucion.com, que anuncia algún tipo de acción por parte de un grupo de socios para mañana mismo. No hace falta ser muy imaginativo para entender que se trata de una moción de censura, o bien de alguna acción legal. En 24 horas saldremos de dudas.
Calderón puede pensar que sigue siendo "un tipo con suerte", que "ya escampará" y que con un par de truquitos de prestidigitación se puede distraer a la gente, pero su marcha al frente del Madrid ha sido tan torpe, tan calamitosa, que su caída le tendrá a él mismo como proncipal responsable. No hacer demasiadas barbaridades durante cuatro años y guiarse mediante el sentido común, el madridismo y la honradez habría bastado para acabar su mandato sin sobresaltos, pero la cretinez de Calderón ha provocado tal hartazgo, tanto entre críticos como en piperos, que él y todo su equipo de chupópteros van a salir en globo. Será muy divertido ver cómo Nanín cae a plomo hacia el suelo cuando lo tiren de la cesta intentando soltar lastre.

Todo el raulismo es una cosa absolutamente antiestética.
La Lucía Echeberría tiene un libro que se llama "Yo ya no sufro por amor". No soy seguidor de esa pedorra plagiaria -líbreme Dios-, pero el título me viene a cuento para ilustrar mi actual actitud futbolera: yo ya no sufro por el Madrid. Lo dije en una entrada de hace unos meses: es tal la mierda que nos rodea y que comemos que no siento identificación alguna con el club, y cuanto peor vaya la cosa más quedarán en evidencia los incompetentes y sinvergüenzas que han diseñado el plan. Si no fuera por lo coñazo que son los partidos, me lo estaría pasando pipa.
Tenía muy claro que hoy perdíamos, y, como en las películas de mafia, desde luego no fue un accidente. Podemos tratar de explicar el asunto con varias teorías, pero la cosa se palpaba en el ambiente, y la debacle se ha fraguado en la cocina del club. Hay quien dice, por ejemplo, que Chúster pone un equipo de mierdas para perder, ya sea para sacar a todos los colores o para que le echen rápido y cobrar (ya os digo yo que lo primero no es, ni tiene tanto orgullo ni es tan maquiavélico). Sin embargo, para mí la teoría más plausible es que estos empleados de hotel frustrados le están haciendo la cama al alemán. Ni siquiera necesitan estar conchabados, cada uno puede tener sus propios motivos, pero la cosa tiene sentido: Puti y Baúl ya se sabe que son uña y carne (o mierda y culo), y por algún motivo no están contentos con las tácticas de Chúster, (¡si siempre les pone!), y Ramos no hace decir que le detesta. Si alguno más lo odia en secreto y todos estos contagian la apatía a tres o cuatro compañeros (en el fútbol los estados de ánimo son contagiosos), ya tenemos medio equipo tocándose los cojones. Ahora mismo, para mí sólo estarían fuera de toda duda Sneijder e Higuaín, los otros, vete a saber. Lo que tengo claro es que con un Valladolid que llevaba cinco partidos sin ganar no se pierde por casualidad, por muy mal que estemos. Recordad la navaja de Ockham, la explicación más sencilla es la correcta.
El partido merece poco análisis, basta por ejemplo ver el centro del campo: un maricón (Puti), un pechofrío (Gago) y un inútil (Javi García). En el lateral izquierdo, otra vez Marcelino Vinopán, un tipo con una calidad acorde a la de Secretario o Vítor, con la diferencia de que éste va para la cincuentena de titularidades. ¿Buscar en la cantera? Nada, el desastrado ni sabe lo que es eso. (¿Es algo que se ignorara antes de ficharle? Por supuesto que no, pero salía mucho en la tele, y llegó a la final de Copa. Razones suficientes para Calderón). Arriba, Baúl de delantero solo, como si fuera Ibrahimovic o Agüero; la repanocha. Y rematando, Sneijder en el banquillo para que se centrara o algo, que vamos sobraos. Un equipo para ganar la Champions, vaya.
Por no tener ya no tenemos ni la puta pelota, eso que era tan importante, y el Valladolid terminó el primer tiempo con un 60% de posesión. Nosotros éramos incapaces de dar tres pases seguidos, no había ningún tipo de hilazón. ¿Desbordes? Sí, Baúl yéndose de tres defensas, no te jode. Higuaín, nuevamente una isla. Esto era la excelencia. No, espera un momento, al parecer se equivocaron... ¡¡era la excrecencia!! Ahora dirán que siempre lo advirtieron: "¡prometemos traer la excrecencia!"
El Valladolid no hacía gran cosa, pero yo sabía que palmábamos No falla, somos Reanimator, resucitamos a los muertos de la Liga. Llegó la típica jugadita de mierda en la que la defensa está mirado al cielo a ver si caen billetes de 500 y hop, golito con el delantero solo frente al buenazo de Pajillas, cada vez menos galáctico y más de Móstoles (y eso que con él era imposible perder). Eso sí, preciosa la camiseta que simula la de un jugador de campo; al menos tendremos un éxito de ventas.

Especie en extinción.
Hubo un amago de remontada, pero muy muy flojito. De los no titulares, Sneijder lo intentó con gran ahínco, y Drenthe me enterneció llevándose a otro contrario por delante frente al árbitro y sin el más mínimo amago de disimular. Créneo privilegiado. Lo más espectacular llegó cuando un defensa del Valladolid en la higuera le dio un pase a Baúl que lo dejaba absolutamente solo en la frontal y todo el tiempo del mundo para pensar. Era tan sencillo como desbordar por la derecha (facilísimo, pues el portero iba hacia la izquierda y se encontraba casi vencido) y marcar a puerta vacía. Pero no. Baúl pareció pensar un momento e hizo lo único que podía hacer para no marcar: tirar al muñeco. Estoy convencido de que lo falló deliberadamente, ni él es tan malo. Tiene sentido: cinco minutos para el final y la derrota casi asumida. Baúl sabe que su posición no peligra y le interesaba más dar otra patadita al desvencijado cascarón para que zozobre un poco más. El partido acabó con una nueva alegría para la España profunda, casi tan profunda como el foso que rodea Zorrilla, una cosa absolutamente arcaica en la que se podrían meter hasta cocodrilos.
Creo sinceramente que hoy se cargarán al Chúsquer. Harán una reunión de esas de emergencia en las que pondrán cara de muy preocupados, y tomarán la decisión de que aquí no se larga ni Dios, a excepción del entrenador. Explicarán lo inexplicable con un par de frasecitas grandilocuentes y emplazarán al día de mañana, en que se producirá la presentación de Juande Ramos, un López Caro con más caché y gran experiencia en la élite (ni un partido de Champions en su carrera). Supondrá un desgaste para Calderón, pero éste no quiere ni imaginar que se llegará al día 7 con aún más derrotas ridículas. Y con Chúster las habrá, vaya si las habrá. Si no cae hoy, caerá en una semana, o dos. Los Nationals and Veterans le han sentenciado, perdida de repente la prodigiosa capacidad de tomar las riendas del equipo, como hicieron el año de Capello.
A mí, francamente, me la sopla que pierdan. Creo que están dando una imagen patética y no está mal que queden expuestos. El hijo de perra de Baúl se las estará prometiendo muy felices aguardando al cateto de Juande, pero no debería olvidar que el día 7 hay unos compromisarios quizá bastante tontos, pero muy cabreados, que podrían acabar con todo el statu quo actual del club. A ver si va a resultar que tenemos nuevo presidente dentro de poco, y éste decide a poner a Bonobús y a toda su recua en la puta calle; sería curioso ver cuántas ofertas les hacen los grandes de Europa. Sí, ahora parece algo muy lejano, y la temporada está perdida deportivamente -mejor asumirlo cuanto antes-, pero no desfallezcamos, amigos, y permanezcamos a la expectativa.
- Valladolid: 1 (Canobbio)
- Real Madid: 0
Madridista del partido: Je.

Por CQ
Durante el verano de 2004 Roberto Mancini ficha por el Inter de Milán, y Moratti convierte así en realidad un viejo sueño. Cuando Mancini llega al Inter el panorama es desolador. El club es gestionado de forma absolutamente caótica: infinitas direcciones generales, decenas de cargos sin sentido, todo el mundo opinando y nadie tomándose las responsabilidades; entrenadores de todo tipo que año tras año fracasaban sin remedio (Lippi entre otros, al que le dieron carta blanca). Una problemática plantilla de 40 jugadores malcriados, cuya abundante mitad era pura escoria de variedades y colores para todos los gustos. En fin, una casa de putas en toda regla.
Y sobre todo: 15 años sin ganar un título nacional importante, más de 40 sin un título europeo (las Uefas no me valen), una presión desmedida y los medios increiblemente carroñeros. Ya sabéis, los medios en Italia son casi todos de Berlusconi. 2+2=4. En Milanello siempre luce el sol, en Appiano Gentile (a pocos kilometros) llueve. ¿Y cómo olvidarnos de los mangoneos de la premiada dupla Galliani (Milan) - Moggi (Juve)? Ésta la situación, sin duda un desafío importante y con el fuerte riesgo de quemarse para siempre.
AÑO 1 - Desde el principio Mancini intenta imponer un estilo futbolistico claro a un equipo que por lo que fuera llevaba desde Trapattoni (1989) sin una identidad específica. Claro, la plantilla era claramente inferior a la de Milan y Juventus. Los comienzos de Mancini fueron buenos, luego la cosa se estancó. Muchisimos empates, demasiados goles en contra... el equipo jugaba bien, era alegre y divertido. La plantilla tenía carencias: posiciones por cubrir, futbolistas importantes muy veteranos y castigados (Vieri, por ejemplo), otros simplemente malísimos (Couthos, Recoba...). Los fichajes de Mancini fueron bastante baratos y dieron resultados inmediatos: Stankovic, Cruz, Burdisso, Favalli, Mihaijlovic (estos dos gratis y de relleno). Los primeros dos siguen siendo jugadores muy importantes para el club. El año acabó entre polémicas, muy típico del Inter. Pese a todo, Mancini ganó la Coppa Italia (la tercera como entrenador).
AÑO 2 - Es evidente que se ha hecho un buen trabajo y hay que perfilarlo. Pero nada, los fichajes que llegan son retales: Kili González, Verón, Solari, Figo... chusma veterana. También llegan, ambos pedidos por Mancini, un deprimido Walter Samuel (que volverá a ser colosal) y un desconocido portero brasileño llamado Julio Cesar (gratis). El Inter empieza ganándole la supercopa de Italia a la todopoderosa Juve de Capello. El equipo mejora y adquiere automatismos. Acaba la liga como un tiro, pero sigue habiendo demasiada diferencia de calidad. El inter es tercero. En Champions cae eliminado contra un Villareal muy bien plantado y afortunado. Otra vez el Inter de Mancini gana la Coppa Italia. A finales de año, tras explotar Calciopoli, se le reconce al Inter también el título de campeón de Italia.

AÑO 3 - Mientras el Inter seguía en competición, Moratti había llegado a un acuerdo con el técnico de la Juve, Fabio Capello. La noticia ve luz. Mancini ni se inmuta, a pesar de ser humillado públicamente después de devolverle las victorias (por modestas que fueran) y el juego al Inter. Tras explotar Calciopoli, Moratti se echa atrás y ratifica a Mancini. Finalmente accede a fichar lo que el entrenador jesino le pide: un desconocido lateral izquierdo llamado Maxwell (que llevaba meses lesionado y llega del Ajax con carta de libertad), el lateral derecho del Monaco Maicon (6 millones), el mediocentro Vieira (de la Juve) y el delantero sueco Ibraimovic (de la Juve por 24 millones). La temporada empieza bien, con el Inter que gana la Supercopa Italiana por 4-3. De ahí en adelante, puro espectáculo de una maquina de guerra sin rivales. Un equipo fisico, capaz de combinar bien, mortal en las jugadas a balón parado. Los rivales sufren para llegar a disparar desde 30 metros. El Inter es un sueño. En Champions las cosas se tuercen. En la eliminatoria contra el Valencia, los jugadores pierden los nervios, Mancini se equivoca planteando un partido con muchos ausentes forzados y no consigue arreglarlo, cayendo eliminados. Es una lección aprendida.. El Inter acaba ganando el scudetto con 97 puntos (¡¡97!!), con 17 victorias consecutivas, una sola derrota y rompiendo todo tipo de récord.
AÑO 4 - El nuevo año parece ofrecer más de lo mismo. Los fichajes de Mancini son el versátil Chivu y el veloz delantero Suazo. El interés se centra en la Champions, esta vez toca. En noviembre parece que no hay dios capaz de parar al Inter, y sin embargo a Mancini le quitan meritos. Qué mala es la envidia. El presidente inexplicablemente flirtea con otros entrenadores. El juguete se rompe: las lesiones se suceden, y casi todas son de gravedad. Los dos centrales titulares se rompen los cruzados. Ibrahimovic entra y sale de la enfermería, en la que se quedaría encerrado durante los últimos 3 meses de competición. Vieira, Stankovic, Dacourt y Chivu fuera. Hablamos de 6 o 7 titulares. No hay día sin que a un jugador decisivo le pase algo. Mancini tira de cantera y de suplentes, por malos que sean. Saca un joven prodigio de la cantera: Balotelli. Lo mima, lo cuida, lo hace crecer, le da responsabilidades. El Inter no puede con el Liverpool en Anfield Road, tras jugar 60 minutos con un jugador menos, y resistir gracias a una excepcional fase defensiva. Dos tiros desde fuera (uno rebotado) en los últimos 10 minutos del partido echan al Inter de Europa. Mancini entiende que su presidente, ese que tan rápido se enamora como te echa una patada en el culo le busca relevo. Se filtra que desde antes que empezara la temporada Moratti tiene un acuerdo con Mourinho. El Inter como club se desmorona, incapaz, como de costumbre, de aguantar la presión. Pese a todo y con un equipo que no se queda en pie Mancini se erige en protagonista (a lo Capello), tira de habilidad y blindaje para cumplir el milagro y revalidar el título de liga ante una Roma que pisaba con fuerza. Pero no bastó: Moratti le destituye de mala manera para fichar a Mourinho. Visto desde cerca, y sin saber qué ganará, el portugués no es digno de besarle la suela de los zapatos al italiano.
¿Qué calificación poner a la experiencia interista? Sobresaliente. Mancini rehizo un club entero, dando la cara siempre y erigiéndose en factótum del club. En el Inter hubo un antes y un después de Mancini, muchísimos interistas siguen llorando por su marcha. Casi todos sus fichajes resultaron ser éxitos extraordinarios; dejen que subraye tres casi desconocidos que hoy están entre los mejores del mundo: Maxwell, Maicon, Julio Cesar (ese portero sí que le gustaría al Socio). Tres futbolistas sobre los que se cimenta el Inter de ahora y del futuro. Habría mucho más que contar.
Mancini ha crecido muchisimos en esos cuatro años en el Inter. Cuando eres capaz de demostrar tu habilidad táctica en una liga como la italiana, no hace falta nada más. Me meo de la risa cuando leo que nuestro entrenador tiene que conocer bien la liga Española. Mancini la puede estudiar con gran facilidad, porque es un estratega como la copa de un pino. Seguro que se complementaría bien con Di Salvo, ya que ambos trabajaron juntos. El trabajo físico adquiere un rol importante con Roberto, que además suele tener un cuerpo técnico muy amplio. Cada miembro del staff trabaja una parte del equipo de manera individualizada: uno para la defensa, uno para el centro del campo, otro para el ataque. De la parte técnico/táctica general se ocupa él. Los entrenamientos son exigentes, como con todos los entrenadores italianos. El día del partido se entrena por la mañana (si el encuentro es de noche). Mancini quiere ver a los jugadores bien despiertos, avispados, refrescando conceptos a pocas horas del match. La estrategia asume un rol esencial: el Inter de Mancini desbloqueaba muchisimos partidos a balón parado.
A nivel táctico hablamos de versatilidad. La defensa es de cuatro, con carrilleros que suben mucho. Es una novedad, ya que en Italia suelen gustar laterales muy defensivos. La defensa de tres no la probó casi nunca. Arriba casi siempre se juega con dos delanteros, a ser posible que sean potentes (Vieri, Ibra, Cruz, Adriano, Crespo...). El centro del campo es una zona de máxima flexibilidad: rombo, doble pivote, 3 más un enganche. En el Inter jugó durante mucho tiempo con el rombo, luego pasó a 3 jugadores que basicamente ofrecieran equilibrio más un enganche con libertad. Eso sí, una mezcla de mucho fisico con gotas de calidad. Eso permitía que los laterales subieran con gran libertad y los delanteros estuvieran frescos para aboradar únicamente la fase ofensiva. Cuando el Inter ataca, lo hace en masa, pero con lógica. Si tiene la oportunidad saca sin problemas un mediocampo muy creativo: llegó a jugar durante meses con Verón como 5 (lo que fue Redondo en el Madrid, digamos). Le gustan los mediocetros completos: hizo de Cambiasso un jugador decisivo. Estoy convencido que se enamoraría de Sneijder. A los porteros les exige una cosa: que sepan salir del area y jugar con los pies. Odia los porteros que no salen. Fulminó a todo un mito como Toldo por esta razón, y prefirió a un portero de 37 años (Fontana). Hasta que le ficharon a Julio Cesar, muy atrevido en las salidas y sobresaliente con los pies. Las alineaciones se repiten muy poco. Se cambian jugadores y posiciones según el rival y el partido.

Latin lover
Por CQ
Premisa: esta es la primera parte de una entrada monográfica. No se habla del estado del club, ni de Calderón. No me interesa si echar a Schuster sería una buena idea, o no. No es una entrada escrita desde la urgencia. Le he pedido al Socio que me brindara esta oportunidad porque sé que hay mucha gente que, aunque no participe en al día a día, lee el blog, y tal vez el resultado pueda ser interesante. Si existe un momento para dar a conocer este nombre, es este.
Sobre Roberto Mancini como jugador no voy a detenerme demasiado. Dejo los juicios al gusto de cada uno. Fue un extraordinario futbolista, un fantasista y luego segundo punta de exquisita técnica y excepcional inteligencia táctica durante 20 años. Y lo fue en un calcio italiano que vivía momentos de esplendor; el dinero llegaba a raudales, los mejores entrenadores y futbolistas querían trabajar, y trabajaban en la serie A. Fueron también los tiempos de auge del 4-4-2 de Sacchi, que poco espacio dejaba a los jugadores de fantasía, muy a menudo obligados a jugar en banda. En youtube podéis encontrar algunas de las perlas de Mancini; entre otras un esplendido gol de tacón, considerado uno de los más bellos tantos de la historia de la Serie A.
Mancini debutó con 16 años en Serie A. Jugador de grandisima personalidad, tuvo diversos encontronazos con periodistas y entrenadores. De Mancini dicen que era un rebelde, también un tocacojones; pero no un rebelde al estilo Schuster, de estos que van por libre sin que nadie les haga caso. Un rebelde con un carisma fuera de lo común, un entrenador/jugador, un chaval con personalidad y lo más importante: capacidad e intuición. Mancini fue el típico futbolista al que se le esperaba un extraordinario futuro como entrenador. Y así fue.
Si como jugador Mancini quemó etapas a ritmo de vértigo, como entrenador más de lo mismo. Fue entrenador asistente de Eriksson durante algunos meses, en la Lazio. Luego se fue a Inglaterra a cerrar su trayectoria como futbolista. Al año siguiente, la primera llamada de prestigio. La Fiorentina de Vittorio Cecchi Gori (hijo bobo de un multimilionario que había fundado un imperio cinematográfico) acababa de echar al turco Fatih Terim y requería sus servicios a temporada casi acabada. Mancini, con 36 años, todavía no tenía el título de entrenador (el Supercorso de Coverciano, que luego obtendría con el máximo de la puntuación). Su elección causó escandalo en el país de los entrenadores, el que se jacta de la mejor escuela y tradición de directores técnicos del mundo. Las iras cayeron sobre Mancini, al que vieron como un recomendado y un sinvergüenza. Este odio se mantiene todavía hoy. Y es que en mi país la envidia es el pan de cada día. A nivel deportivo Mancini heredó un buen equipo, tranquilo en la tabla y en semifinales de Coppa Italia. El camino fue breve, pero bastante bueno. Clasificó al equipo para la final de Copa y la ganó. Primer título. Dirán: hombre, llegó y el equipo ya estaba en semifinales. Ya, pero los títulos luego hay que ganarlos. Un ganador gana, los demás buscan excusas.
Pero vientos gélidos empezaban a atenazar a la Fiorentina, y el caballo pronto se hizo ingobernable. Durante el verano la Fiorentina tuvo que vender casi todos sus activos, encontrandose practicamente en la antesala de una terrorifica quiebra. El dinero empezaba a escasear en Italia, los despilfarros y manías de grandeza de todo el calcio durante los años precedentes pasaban irremediablemente factura. La temporada empezó mal con un equipo roto, un club arrasado y un exigente público acostumbrado a las magias de los Rui Costa o Batistuta, que ya no estaban. Sólo quedaba una plantilla hecha de retales y futbolistas semi-retirados, y la cosa marchaba mal. Empezaron las contestaciones a Mancini, que llegó a ser amenazado por los aficionados (por arrogante, y por no echarle cojones, cómo no, ¡el poder de los medios y del populismo barato!). Después de 17 jornadas Mancini dimitió. Con Mancini fuera, la Fiorentina acabó de morir. Bajó a segunda, quebró y tuvo que volver a empezar desde la eccelenza (practicamente fútbol amateur).

Mancini cuando entrenaba a la Lazio
Pero Mancini había dejado una interesante huella. La Lazio de Cragnotti, uno de los equipos que más dinero se había gastado y que más había ganado durante el lustro anterior, le llamó para que fuera el entrenador imagen del nuevo proyecto. Estamos en 2002 y hablamos de un proyecto, otra vez, perturbado por las vicisitudes económicas y el inminente y anunciado crack de Cirio (la multinacional del presidente) y de la propria Lazio. Muchos jugadores fueron vendidos; la Lazio se quedó con una buena plantilla, aunque bastante descompensada. Evidentemente ya no se trataba del poderoso equipo de finales de los 90 y principio del milenio. A esto le añadimos que la palabra clave fue "redimensionar". El ambiente desde el principio no se demostró el ideal para un entrenador sin apenas experiencia: el club estaba sin un duro, los sueldos no llegaban (meses y meses de retraso), los futbolistas empezaron a poner denuncias contra el club y amenazaron con no jugar si no se les pagaba. Más tarde el presidente Cragnotti fue arrestado y la Lazio puesta en venta con una deuda enorme, un agujero que crecía sin parar. El club cayó con estrépito en bolsa. La Lazio intentó pagar parte de los sueldos con acciones del club. Famosa es la frase de Stam (ex defensor de Lazio, Manchester Utd, Milan...): "cuando voy a hacer la compra no me dejan pagar con las acciones de la Lazio".
Lejos de arrugarse, se vio a Mancini en estado puro, empezando a demostrar su grandeza. Clase y elegancia fuera del campo, capacidad y habilidad táctica dentro del terreno de juego, fantástico psicólogo en el vestuario. La Lazio empezó a jugar el mejor fútbol , de largo, de la serie A, obteniendo resultados absolutamente inesperados. En su primera temporada en la Lazio ganó la Coppa Italia (segundo título como entrenador) y clasificó al equipo para la Liga de Campeones. Mancini gana reputación y es el primer entrenador de un club italiano nombrado manager general (a lo Ferguson). Le desmantelan otra vez el equipo, pero con el poco margen de maniobra que tiene (poco dinero) consigue rehacer la plantilla, dejando patente su ojo clínico. El segundo año de Mancini sigue las pautas del primero: equipo competitivo, corto, que juega al fútbol como los ángeles con combinaciones rápidas y mortiferas, máximo aprovechamiento de todos los recursos de la plantilla. 4-4-2 muy bien estructurado y trabajado. Equipo técnico, pero que no desdeñaba el físico. Hablamos de un once limitado, pero trabajadísimo. Gracias a Mancini y al juego virtuoso, alegre y equilibrado que supo imprimir a la Lazio, muchos jugadores se revalorizaron y pudieron ser vendidos por cifras razonables, aliviando un poco una situación dramática. La plantilla fue blindada por el entrenador ante todas las adversidades. Y las hubo, vaya si las hubo. Por cierto, Mancini coincidió en la Lazio con Valter di Salvo. Di Salvo era el preparador físico del primer equipo junto a Ivan Carminati. En la 2003/2004 Carlos Queiroz fichó al primero como preparador fisico del Real Madrid. El segundo se convertiría en jefe de los preparadores físicos en el Inter de Mancini.
En su etapa lazial Mancini volvía a salir airoso de una situación comprometidísima, demostrando varias cosas: inteligencia extrema, personalidad para gestionar situaciones al límite de lo soportable, capacidades tácticas muy superiores a la media, versatilidad táctica, visión de futuro y concepto global de lo que debe ser el entrenador del nuevo milenio.Ni las envidias, ni los ataques furibundos de todos los entrenadores provincianos y de los medios pudieron con Mancini, que iba a más y ya estaba considerado el entrenador más prometedor de Italia. El Real Madrid de Florentino Pérez se interesó por Mancini tras el descalabro de Monaco y el final del corto trayecto de Queiroz. Finalmente eligieron a Camacho... no comment.
Pero la hazaña más dificil, el desafío más fascinante para Mancini estaba por llegar: levantar el Inter de Milán. Estamos en el año 2004, y todo el mundo augura a Roberto un breve y desafortunado futuro en una casa de putas como el Inter.
(En la segunda entrega: el milagro de Mancini en el Inter; la evolución de un entrenador; la importancia de la clase y de la elegancia; ¿por qué tiene ser nuestro comandante?).
- Pendiente de renovación 1. Sergio Ramos: ¡Cómo puede cambiar la vida en unos meses! Cuando volvió de Austria y Suiza, Ramos era uno de los héroes del fútbol nacional, campeón de Europa y pieza clave en la consecución de la Liga nº 31 del Madrid. Tanto era así que Calderón, nuestro sobrio y frugal mandamás, estaba dispuesto a renovarle por el oro y el moro. Total, ¿qué es imponerle otra carga de lustros al club a cambio de hacerse una foto con un jugador? Pero poco sospechaba Sergio las crueles dentelladas que le guardaba destino: Primero llegó esa cosa que según ZP no existía (la auténtica preocupación era el cambio climático), la crisis económica, que además de cargarse varios colosos con pies de barro empresariales, hizo palmar al madridista nada menos que 3 kilos. Vale que Ramos no es precisamente un tipo que huya de la suntuosidad (4 kilarros cuesta su chalet, anterior propiedad de Ronaldo), pero perder el sueldo de un año le jode a cualquiera. Se ha rumoreado que Baúl también ha podido ser afectado por la quiebra de Lehman Brothers, y Zinexine me sopló que Martinsa podría haber asesorado económicamente a varios jugadores; me viene a la mente Malulo, alias "Don Piso" (ésta es la única página donde los jugadores tienen motes de sus motes).
La mala fortuna del sevillano coincidió con la gran rajada en la que destapaba las verdades del barquero, y que motivó que su entrada en el club de los Elegidos quedara paralizada. Así las cosas, no es de extrañar que Ramos -y sobre todo su "bro" René, al que creo le gusta aún más la pasta- ande más bien nerviosillo. Desde aquí le deseo la resolución de sus cuítas financieras, pero no así la firma de un contrato vitalicio, que es el mayor vertedero para la ambición deportivas; y si no, que mire al mejorporterolmundo.
- Pendiente de renovación 2. Ronaldinho. Sí, sí, no es coña. Ronaldinho, alias "I am the walrus" ya le ha pedido más pasta al Milan, pese a llevar dos meses y pico escasos jugando con ellos. En mi mente malpensada parece clara que Mona Lisa no se ve capaz de mantener su actual ritmo de entrenamientos durante mucho tiempo, y cuanto antes dé un nuevo pelotazo, antes podrá volver a dormir la mona en el gimnasio mientras sus compañeros entrenan. Tener un hermano como el de Ramos, muy poco codicioso, sin duda le será de inestimable ayuda en su meta. Si yo fuera Galliani (¡gracias a Dios no lo soy!) empaquetaba para Brasil a final de temporada a este romántico del fútbol.
- Para renegociar. Robben: Sugería hoy uno en el foro del As que a Robben había que hacerle un contrato nuevo, en el que cobrara según goles y minutos. Y tiene toda la puta razón, oye. Lo que no puede ser es que, ya que tenemos que cargar con este tío que se pierde invariablemente la mitad de la temporada, encima se lo lleve crudo. Que le pague Mijatovic el sueldo.
- Vitalicio. Puti: Que Guti es una mierda lo sabe cualquier persona seria, aunque queden pocas de ellas en nuestra bella nación, España (¡¡viva España!!). Sin embargo, las ondas catódicas pueden tener efectos altamente tóxicos con el tiempo. Fíjense que mi padre, apolítico de toda la vida, se convirtió en pseudoprogre por su empacho de horas de televisión, y del mismo modo ha aflorado entre los futboleros una especie aberrante llamada "los gutistas", tan sólo un par de grados menos en la escala friki que los que mandan SMS a los programas del corazón. El peor especimen de esta especie quizá sea el "webmaster" de www.gutih.com, que no llega al nivel lisérgico del club de fans de Míchel Salgado, pero por ahí le anda. Para aficionados a las realidades paralelas.
Claro que a veces somos injustos con nuestro centrocampista (o lo que sea): vean si no lo ejemplarmente que se portó el día de su cumpleaños, recogiéndose tempranito tras tomar un par de copas con los amigos y saludar a los reporteros que se acercaron a felicitarle la efeméride. Profesionalidad y clase indiscutibles la del canterano de oro.
- Al borde de la rescisión. Chúster: Bueno, pues ahora resulta que no se habla con Baúl, lo que faltaba. Pero le está bien empleado al autista, el muy tonto pensó que Roma paga a traidores, o que las serpientes no te muerden si les das caramelos. Baúl sólo tiene una fidelidad, hacia sí mismo, y el hecho de que el míster haya mantenido escandalosamente su titularidad, en contra de su pública opinión antes de entrar al club, no le ha conmovido lo más mínimo; de hecho, ya ha puesto en marcha la maquinaria para cepillárselo. Según apunta Enrique Ortego, la hosquedad del jugador se debe a su ausencia en el triunfo histórico de la Eurocopa. "¡Rotarme a mí! ¡¡Y cuando aún estoy de luto por lo de Austria!!" Sin embargo, no se debe olvidar que Bonobús ha sido un amargado toda su puñetera vida. Dicen que Valladolid puede ser el Waterloo chusteriano, y no es que yo vaya derramar ninguna lágrima por "Hoy no me puedo levantar" Chúster, pero advierto que cualquier destitución de técnico supone un enorme desgaste de imagen. Abogo una vez más porque se coma su propio marrón, a dos carrillos, hasta final de temporada.
- Pendiente de firmar. Efrén: Parece que la convulsión del equipo está retrasando el cierre del asunto Efrén. Quizá sea mejor así, porque la cabeza de nuestro amigo ha de estar en ebullición con las cuatro jamonas finales que quieren aparearse con él a toda costa. Se acerca el día de la última elección, y el muchacho es un manojo de nervios. Yo creo que después de la final lo seguiremos viendo en alguna parte,, y con suerte nos enteraremos de cómo le ha ido con la elegida. De momento ya ha firmado para la serie "Becari@s", y mientras tanto, mantiene un blog cuya popularidad ridiculiza totalmente a éste. Diariamente registra una media de 6000 comentarios diarios, aporreados en sus teclatos por cientos de Marys Pípez de bragas humedecidas. Todo el marujismo del país pivotando en torno a un punto focal, Efrén. ¡El éxito era esto!

Antes del partido sólo pedía que hubiera espectáculo. Y sí, efectivamente lo hubo -siete goles-, aunque de una forma peculiar, pues pocas veces un espectáculo logra ser tan coñazo, como lo fue especialmente la primera parte del encuentro. El estadio presentaba muy buena entrada, gracias a los precios populares; lo malo es que cuando compras mierda, sigue siéndolo por muy barata que la pongan. Nadie se llevaría mierda a casa aunque estuviera de oferta en el supermercado.
Tras charlar un rato con Zinexine y Geodotto, dos grandes tipos, acudí a mi localidad del primer anfiteatro, y ahí fui testigo en excepción de la descomposición maloliente de un cuerpo gangrenoso llamado Real Madrid. Como he de empezar por algún lado, empezaré por la "táctica", que era una basura infecta: Teníamos la habitual defensa de cuatro y por delante de estos a Gago. Sin embargo, entre Gago y la siguiente línea había un espacio casi nunca menor a 30 metros, tras el cual se encontraban nada menos que cinco efectivos esperando que la pelota llegara hasta ellos mágicamente. Sí, señores, Chúster ha encontrado la esencia misma del espectáculo: hemos vuelto a los 50 y jugamos con cinco delanteros y a calzón quitao; todo el monte es orégano. Pero en realidad es todo una ilusión: el pasado jamás volverá, y Raúl no es Puskas.
Resulta patético ver a Gago intentando convertirse él solito en el centro del campo del Madrid, ante la nula colaboración de sus compañeros. Es tremendo que dos jugadores inteligentes y versátiles como Sneijder y Van der Vaart se quedan arriba a verlas venir, sin bajar a por el balón o intentar algún esfuerzo combinativo preparado previamente. Pero si no lo había era sencillamente porque no se había entrenado. ¡Qué no daríamos por ver las grabaciones de nuestros entrenamientos, a ver qué coño hacen! A veces eran los centrales, especialmente Metzelder, quienes subían la pelota en un intento desesperado de iniciar alguna jugada, y otras veces simplemente se recurría al pelotazo puro y duro. ¿No se trató a Capello como un criminal en su día por esta supuesta falta?
Si lamentable era el simulacro de táctica, deleznable era la actitud de los jugadores: pasotismo continuo, ninguna prisa en abosluto, nula movilidad y desmarques poliomelíticos. No entiendo nada, ¿están haciendo la cama al míster? Vale que un entrenador puede tener dificultades a la hora de implantar un sistema, ¿pero qué pasa cuando los jugadores se tocan los cojones descaradamente? Es entonces su obligación salir del banquillo, meter cuatro gritos y cagarse en todos sus muertos; para Chúster no. Él pasa, es especial, "un incomprendido". De hecho, no salió del banquillo en toda la noche, se diría que le habían pegado el culo a la silla con superglue. Los espectadores que estábamos detrás de la banca no llegamos verle el palo. El tío podría haber visto el partido por la tele, que no habría habido ninguna diferencia. ¿Le resulta incómodo a Chúster salir del banquillo? ¿Le parece inútil? ¿Piensa que cobra poco como para realizar semejante esfuerzo? Los grupos de futbolistas -que son chavales jóvenes y a menudo faltos de carácter- necesitan un líder, y Chúster jamás lo será. Asistió a la debacle con una indiferencia total, propia de un socio del Barsa (lo que es, claro).
Nuestra defensa ahora es una de las peores de Europa. No se trata ya de que un grupo de presuntos futbolistas nos meta seis goles, sino que ni siquiera les costó un esfuerzo especial. Los tres de ayer vinieron por una serie de contragolpes sencillísimos, de apenas unos toques, que sin embargo bastaron para pillar en bragas a nuestros desconcertados defensores. La falta de cualquier dinámica global de defensa nos ha echado ya de la primera competición del año en su fase más temprana. Ya tenemos otra "maldición", la de la Copa.
En cuanto a las individualidades, casi todas están en el "debe": solo o acompañado, Gago es un jugador de playmobil, un muchacho que apunta maneras pagado a precio de crack, y que hasta dentro de tres o cuatro años no será nada parecido a un futbolista de élite (si llega a serlo); si Gago es un playmobil, Saviola directamente es un pitufo, pero sin gracia. Con tremendas dificultades para controlar un balón, en cuanto un defensa grande le encimalo tiene más crudo que Pepiño para entrar en la Mensa; Marcelo es un insulto al socio, y tendría que trabajar de estibador, vender coches o anunciar productos en la teletienda; cualquier cosa menos jugar Primera División y joder la marrana en un club aspirante a serio como el nuestro; Metzelder se une al grupo de los "hombres de hierro": cada vez que juega se lesiona el hijoputa; Drenthe no fue más infecto que los demás, pero difícilmente se puede negar que es tosco . No obstante, lo peor es que el ultragarrulo público del Bernabéu ya le ha puesto la cruz y no le pasará ni una. Salvo milagro, está fuera del club.

Baúl marcó tres goles, gran fazaña bélica para el infravalorado Capitán Bonobús. El primero, pienso yo, fue un buen tanto, con un movimiento acertadamente ejecutado de Baúl, si bien colaboró la salida casillesca del portero. El segundo fue también aceptable, empujando un contragolpe del que había sido partícipe. El tercero no fue ni gol ni nada: un centro bombeado que acabó en la portería tras botar, exclusivamente por la presencia del canterano Bueno. Baúl, no obstante no dudó en celebrarlo como si le hubiera marcado de chilena a Buffon. Había sido, no obstante, una actuación notable de Bonobús, y estaba dispuesto a otorgarle con dolor de mi corazón el título de "Madridista del partido", hasta que llegó la ignominiosa última jugada, que tan perfectamente retrata al personaje (o personajillo): El Madrid eliminado, falta al borde del área, simplemente perfecta para cualquiera de los dos holandeses, y... se le pide él. Quería marcar ÉL, aunque tenía una posibilidad entre 10.000; quería anotar el cuarto, ser mejor que Higuaín, dejarle claro a todo el mundo que seguía siendo el cacique y salir a hombros, importándole una puta mierda si el equipo pasaba la eliminatoria o no. Es uno de los actos de egolatría más repugnantes que he visto en un campo, y al lado de Baúl, Romario empieza a parecer el epítome del compañerismo.
Pudo ser mucho peor
Pero a pesar de la humillación, pudimos salir mucho peor parados. Si hubiera entrado esa dichosa falta por algún casual yo me habría tirado anfiteatro abajo directamente. Sin duda habríamos vivido el dominio baulista perpétuo anunciado en el vídeo de Mortimer Goro. Pero aunque nos libramos de tan horrible perspectiva, lo cierto es que una docena de internacionales presentes o pasados fue eliminada por un grupo de semiprofesionales que mañana volverán a sus trabajos de lechero o encargado de ferretería. El lelo de la ikurriña nazi en el tercer anfiteatro estaba extasiado. Tampoco parecía muy infeliz Toñín el presunto torero, que con hacer el gilipollas en el fondo Norte está más que contento. ¿Le entrevistará Defensa Central tratando la situación del equipo? El público, en Matrix: llegaron a aplaudir a Baúl... ¡¡por echar fuera un balón que un recogepelotas había arrojado al campo!! Madre de Dios. A mi lado había un tipo que decía: "Hay jugadores como Baúl a patadas, pero ninguno con ese espíritu". Sí, es verdad, admiito que ninguno le echa tanta cara. En el partido de ayer también acudía raudo a colocar las pelotas en los córners, como si esas décimas de segundo fueran a resolver algo. Eso sí, cuando sus compañeros se tocaron los cojones durante todo el primer tiempo no se dignó a darles cuatro voces para ponerles las pilas; eso no vende tanto. Después de cada gol suyo, no obstante, se preocupa muy mucho de marcarse un par de sus carreritas demagógicas para ganarse el aplauso de los zombis de George A. Romero que pueblan las sillas azules. Es un actor, un actor que interpreta una farsa muy mala cada semana.
En el palco, ni están ni se les espera: nos pasaron de tener a un Dios del entrenamiento a estar comiendo mierda a dos carrillos semana tras semana. La humillación es máxima, y por eso pondrán cara de compungiditos un par de días, como cuando nos dio por culo el Roma el año pasado, aunque luego tuvieron la vergüenza de decir que la temporada había sido un éxito. Ahora será la misma mierda, ya lo veréis, aderezada con el fichaje sobrepreciado de turno. Ya le quieren mover la silla a Chúster, y mira que lo tenía fácil para seguir siendo el favorito de la prensa, pero el autista la ha cagado a tantos niveles que a nadie extrañan los rumores de destitución. Sin embargo, yo no quiero que lo cambien, ni por el ejqueísta de los 7 millones ni por nadie. Lo que quiero es que Calderón fracase humillantemente en el puente de la Constitución y se vea obligado a convocar elecciones. Quiero que Chúster termine la temporada con la humillación de saber que no va a seguir, sintiendo lo mismo que Capello pero multiplicado, y comiéndose todos los marrones hasta el final de Liga; que se vea su nula capacidad como líder y que jamás vuelva a dirigir a un gra